El otro día me preguntaba mi amiga Flor, que era eso de la hierba de trigo. ¿Para que servía? Para que no, diría yo. El zumo de hierba de trigo se compone en un 70% de clorofila. La clorofila tiene una estructura similar a la hemoglobina. Se diferencia con esta en que en su núcleo central tiene una molécula de magnesio y la sangre de hierro. En Estados Unidos se lleva consumiendo desde los años 50 y es usada por deportistas de élite para mejorar su rendimiento. Aquí a España ha llegado hace unos años y está considerada como un superalimento, pero, ¿para qué sirve?

Hierba de trigo
Hierba de trigo

¿En que nos beneficia?

Los beneficios de la clorofila son el aumento de la energía y vitalidad ya que aumenta el nivel de hemoglobina en sangre,  ayuda a eliminar toxinas, metales pesados y al parecer fortalece el sistema inmunológico. Tiene calcio asimilable en mayor cantidad que la leche. En el instituto Ann Wigmore, donde estuve el pasado enero, es uno de los pilares fundamentales. La fundadora, la Doctora Wigmore cuando se inició en este estilo de vida tenía el cabello lleno de canas y  años después había recuperado su color castaño. Y es que el zumo de hierba de trigo es rico en una enzima llamada catalasa implicada en el proceso de formación de estas. Además está lleno de enzimas  (si es consumido fresco) que son los catalizadores de los procesos esenciales de nuestro cuerpo, minerales, aminoácidos, vitaminas A,B,C, E magnesio y muchas proteínas.

Sin gluten

Vamos que lo tiene todo. Bueno lo que no tiene es gluten, esta proteína esta contenida la semilla y el zumo se hace con los brotes de la hierba de unos diez días de crecimiento, cuando están en su pico máximo de nutrientes. El motivo de que sea trigo y no otros brotes es que al parecer el trigo tiene la capacidad de captar 92 de los 102 minerales contenidos en el sustrato donde se cultiva, por eso es importante que ambos sean ecológicos y así le ahorramos a nuestro cuerpo pesticidas y abonos sintéticos.


Como consumirlo

Lo ideal es tomar el zumo fresco. Para ello puedes cultivar tu propia hierba de trigo, yo lo hago habitualmente, es muy fácil y es muy reconfortante cortarla y hacerte un zumo recién prensado. Elisa de Lliliput Linving Foods te explica en este video como hacerlo. Para extraer el zumo necesitas una licuadora de presión, las clásicas de centrifugación no sirven. Yo hago mi zumo en una Versapers, pero hay extractoras manuales que cuestan entre 50 y 60€. Otra opción que da Elisa es machacar la hierba en un mortero y luego exprimir la pulpa. Pero también tienes la posibilidad de tomarla en polvo, hoy en día la tienes en cualquier herbolario o tienda de comida sana. Lo puedes tomar solo o añadido a un zumo. Con 30ml al día tienes suficiente, incluso la mitad para empezar porque es muy depurativo y puede producir nauseas y dolor de cabeza porque inicia un proceso de desintoxicación. Lo ideal es tomarlo en ayunas y dejar pasar al menos 15 minutos.

Su sabor es muy especial y fuerte a mi me recuerda al regaliz y su aroma me recuerda a mi infancia, cuando en primavera se cortaba el césped y ese olor daba la bienvenida al buen tiempo. Tengo que decir que no es que sea mi zumo favorito en cuanto a sabor, pero bien merecen la pena los beneficios y si se mezcla con otro zumo, con limón o lo mantienes en la boca medio minuto antes de tragarlo, como haciendo un enjuague, se atenga mucho su potencia.

Otros usos

Puedes aplicarlo en la cara a modo de mascarilla, en las farmacias  venden pastillas de clorofila para evitar el mal olor corporal, así que a modo de desodorante, como enjuague bucal o para hacer gárgaras si tienes dolor de garganta.

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