El otro día mi madre me comentaba que Ramoncín se lava todos los días la cara con agua helada para mantener su piel joven. Me hicieron gracia su comentario porque justo andaba rondando mi cabeza escribir sobre este método de belleza.

En su libro, Salud Pura, la doctora Irina Matveicova nos habla de ello y Chizu Saeki, gurú de la belleza japonesa también. El tratamiento es simple, pasa un cubito de hielo en movimientos circulares por la piel limpia de cara,  cuello y escote antes de aplicarte tu crema hidratante.

En mi rutina empiezo por la frente, continúo rodeando los ojos de fuera a dentro, sigo por las mejillas y voy bajando por el cuello. Repito esta secuencia hasta que el hielo se derrite por completo. No lo hago a diario, que sería lo ideal si es que tu piel no tiene capilares rotos o es muy sensible. Pero si he dormido poco, tengo ojeras o tengo una ocasión especial no la paso por alto.

Lo que conseguimos con esto es estimular la microcirculación con lo que absorberán mejor los principios activos de la crema que te apliques después. También aumentaremos la elasticidad, la firmeza y cerraremos los poros.

Pero vamos a darle un plus a este tratamiento, hacemos una infusión, la dejamos enfriar y hacemos cubitos con ella. Yo ahora tengo cubitos de lavanda que es calmante y desensibilizante.

La proporción es una cucharada sopera de planta por taza de agua. Calienta el agua hasta la ebullición, apaga el fuego y añade la planta que hayas elegido, deja reposar 5 minutos y cuela. Cuando esté fría haz los cubitos.

Puedes utilizar diferentes plantas según sea tu necesidad:
Manzanilla: suaviza y desinflama
Te verde: antioxidante
Romero: antiséptico, tonificante
Hamamelis: astringente

También puedes mezclar varias plantas o como la doctora Matveicova propone, agua mineral con zumo de limón como alternativa a las infusiones. El zumo de medio limón por medio litro de agua.

Para aplicarlo es mejor que lo hagas al salir de la ducha, cuando estés con la toalla, porque el cubito se irá se irá derritiendo te puede manchar la ropa.

Es muy agradable el olor que desprende el hielo a lavanda al contacto con tu piel. Cuando termines con el cubito entero, uno de medida normal, no te vayas a aplicar uno del tamaño de los que venden en las gasolineras, sécate la cara a toques, no te frotes con la toalla. Y listo, ya estás preparada para aplicarte tu tratamiento.
Anímate a probarlo y cuéntame que tal te va. Y ya sabes q estoy aquí por ti, cuéntame que te temas te apetecen y comparte la información.

Por una cosmética consciente, sana para tu piel y sana para nuestra casa que es este planeta.
Alegre, serena y llena de energía.

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